# Cómo reducir las diferencias de stock en tu comercio

> Una rutina simple para contar, encontrar la causa de una diferencia y evitar que vuelva a aparecer.

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Por Gino D’Aloisio. Publicado por Sempre. Publicación: 2026-10-25.

## 1. Empezá por un grupo que puedas revisar bien

El sistema dice que quedan doce paquetes de yerba, pero entre la góndola y el depósito encontrás nueve. Corregir el número resuelve la diferencia de hoy. Entender qué pasó te ayuda a que mañana no se repita.

No hace falta empezar contando todo el local. Elegí un grupo chico: por ejemplo, diez productos que vendés seguido, que suelen agotarse o que ya tuvieron diferencias. Los ejemplos de esta guía son ilustrativos; podés adaptarlos a tu comercio.

Para cada producto, anotá el código, la presentación y los lugares donde puede estar. Una botella de 500 ml y otra de 1,5 litros son artículos distintos, aunque compartan marca. Si el mismo artículo tiene dos códigos en el catálogo, revisá cuál usás al vender y cuál al recibir mercadería.

Incluí depósito, góndola y exhibidores. Separá las unidades dañadas o reservadas y anotá en qué condición están. Si trabajás con más de una tienda, hacé la comparación para la misma tienda: un total general puede ocultar un faltante en una y un sobrante en otra.

## 2. Compará cantidades del mismo momento

Elegí una hora de corte y anotala. Si podés, evitá mover esos productos mientras los contás. Si el negocio sigue vendiendo, registrá aparte las ventas, entradas y traslados que ocurren durante el conteo para llevar ambos números al mismo momento.

Supongamos que a las 9:00 el sistema marca 12 paquetes. Antes de que termines de contar, se venden 2. A las 9:05 encontrás 10: no hay un faltante si esas dos ventas explican el cambio. Comparar los 12 de las 9:00 con los 10 de las 9:05 sin revisar los movimientos te llevaría a hacer una corrección innecesaria.

Contá primero y después compará con la cantidad esperada. Si aparece una diferencia, repetí el conteo y revisá los otros lugares donde guardás el artículo. Cuando sea posible, pedile a otra persona que lo cuente sin decirle cuánto debería encontrar.

Usá siempre la misma unidad. Si vendés botellas sueltas y recibís packs de seis, dos packs cerrados equivalen a 12 botellas. Para productos por peso, compará kilos con kilos y revisá la tara del recipiente.

## 3. Seguí los movimientos antes de ajustar

Partí del último conteo confiable. El stock esperado sale de sumar las entradas y restar las salidas que ocurrieron desde entonces, siempre para el mismo producto, unidad y ubicación.

Por ejemplo: había 20 botellas, recibiste 12 y vendiste 9. Sin otros movimientos, deberías encontrar **23 botellas: 20 + 12 − 9**. Si contás 21, la diferencia es **−2: 21 − 23**. Ese número indica cuánto falta explicar; todavía no dice por qué.

Buscá el origen en los registros que tengas: recepción de mercadería, ventas, devoluciones, roturas y transferencias. Compará también lo recibido con lo efectivamente cargado. Un remito por 12 unidades no prueba que las 12 hayan llegado ni que se hayan registrado correctamente.

Si encontrás dos botellas rotas que se retiraron sin registrar, tenés una causa concreta. Si no encontrás el motivo, dejá la diferencia como pendiente o sin causa identificada. No la atribuyas automáticamente a una persona ni inventes una explicación para cerrar el conteo.

**¿Podés explicar la diferencia con un movimiento y un registro concreto?**

## 4. Registrá la corrección una sola vez

Antes de corregir, verificá si el movimiento que faltaba ya se cargó. Si registrás la salida de las dos botellas rotas y además descontás dos unidades con un ajuste, duplicás la baja y generás una nueva diferencia.

Usá el circuito que corresponda en tu herramienta: registrar un movimiento omitido, corregir uno equivocado o ajustar una diferencia después de investigarla. El nombre de la opción puede variar. Lo importante es que el resultado no se aplique dos veces y que puedas entenderlo después.

Dejá una nota breve con la fecha y hora del conteo, el producto y la tienda, la cantidad esperada, la contada, la diferencia y el motivo conocido. Sumá quién contó y quién revisó la corrección. Para el ejemplo anterior: “Esperado 23; contado 21; diferencia −2; dos botellas rotas retiradas sin registrar”.

Cuando el motivo siga sin resolverse, escribí eso. Antes de confirmar, revisá el signo y la cantidad. Después, comprobá que el stock resultante coincida con el conteo, teniendo en cuenta cualquier movimiento posterior a la hora de corte.

## 5. Prestá atención a los pases de mercadería

Elegí un responsable y un momento para registrar cada movimiento. “Después lo cargo” deja espacio para olvidos, sobre todo cuando una tarea pasa de una persona a otra.

- **Recepción:** contá lo que llegó y verificá producto, presentación y unidad antes de dar la entrada por completa. Dejá anotada cualquier diferencia con el pedido o remito.
- **Devoluciones de clientes:** distinguí lo que vuelve a estar disponible para vender de lo dañado o separado para revisar. No lo sumes automáticamente al stock vendible.
- **Roturas y retiros:** registrá lo que deja de estar disponible, incluso si no hubo una venta. Anotá el motivo cuando ocurre.
- **Transferencias entre tiendas:** confirmá qué salió, qué llegó y qué sigue en camino. La mercadería en tránsito no está disponible en ambos lugares a la vez.

No necesitás agregar pasos por costumbre. Buscá el punto donde se pierde la información y acordá una forma simple de dejar constancia.

## 6. Volvé a mirar los mismos productos

Durante las primeras semanas, reservá un momento fijo para volver a contar el grupo elegido. Si aparece una diferencia repetida, revisá el recorrido de ese producto antes de sumar más artículos al control.

Llevá una lista breve de lo encontrado y lo resuelto. Si las diferencias se concentran en packs, revisá cómo se convierten a unidades. Si aparecen después de una reposición, mirá la recepción y la carga. Si surgen entre tiendas, revisá los despachos y las confirmaciones de llegada. Son pistas para investigar, no pruebas de una causa.

Una vez que la rutina se sostenga, rotá parte del grupo para revisar otros productos. Conservá aquellos que necesitan seguimiento. Un conteo chico no reemplaza una revisión más amplia cuando haga falta, pero te permite detectar problemas sin esperar al próximo inventario completo.

Para empezar esta semana, elegí los productos, acordá una hora de corte y anotá quién cuenta y quién revisa. El objetivo es que cada corrección deje una explicación útil para la próxima vez.

- Un grupo de productos identificado
- Conteo y registros a la misma hora de corte
- Diferencias recontadas e investigadas
- Una sola corrección, con motivo y responsable
- Una fecha para volver a revisar

Publica guías sobre el uso y la elección de herramientas para comercios en Sempre.

## Para seguir leyendo

- [Cómo elegir un sistema de ventas y stock para tu comercio](https://sempre.ar/blog/como-elegir-un-sistema-de-ventas-y-stock)

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